Lo primero que pregunta cualquier comprador serio. Cuanto más concreto, menos llamadas repetidas.
Consulta el intervalo en el libro de mantenimiento: suele estar entre 100.000 y 180.000 km o entre 5 y 10 años.
Decirlo aquí evita la discusión cuando lo vean. Si no hay nada, escribe «ninguna conocida».